Casi todo lo que dicen los personajes al principio predice exactamente cómo terminará la película. (Ejemplo: El plan de Ed de "tomar una sangría" en el pub se cumple de forma literal y sangrienta).
Lo que hace que esta película sea "buena" de verdad es su técnica:
(conocida originalmente como Shaun of the Dead ) no es solo una película de comedia con zombis; es la obra maestra que definió el género de la "Zom-Com" (comedia romántica de zombis) y consolidó el estilo visual de Edgar Wright.
A diferencia de las películas de terror tradicionales, el corazón de la historia no es el fin del mundo, sino la . Shaun (Simon Pegg) es un tipo estancado en la rutina cuya vida es tan monótona que ni siquiera nota que el apocalipsis ha comenzado. Los zombis son, en realidad, una metáfora de la gente que vive en piloto automático. 2. El Estilo Visual: Edgar Wright en su esplendor
Los cortes rápidos para acciones cotidianas (hacer el té, cerrar la puerta, cargar un arma) crean una energía frenética.
La escena de la pelea al ritmo de "Don't Stop Me Now" de Queen es historia pura del cine. 3. El Grupo de Supervivientes (El toque humano)